Todos podemos escribir

Sin lugar a duda, la mejor forma para escribir es escribiendo, escribiendo de día, escribiendo en la tarde y escribiendo en la noche, escribiendo a toda hora.

Omitiré nombres porque pocos conocerán a las personas que citaré, pero, así como a mí me sirvieron esos consejos; espero aporte a alguien el pequeño texto que gracias a ellos escribo.

Escribir no es solo aprender a unir aquellos símbolos que nos enseñan en la escuela previo al aprendizaje de la lectura; escribir: “demanda el sostener una charla coherente con uno mismo a través de las letras”.

Así como el gimnasio o disciplina deportiva para el cuerpo, resulta que el escribir también requiere de ejercicio constante. De tal manera que, así como vemos mejorar nuestra salud y tomar forma a nuestro cuerpo al hacer una rutina diaria, lo mismo sucede cuando escribimos todos los días. “A escribir se aprende solo escribiendo”.

Cuando escribimos nuestras primeras líneas, lo más común será que los errores empiecen a hacerse evidentes. “Toma años mejorar lo que escribimos”, mucho tiempo debe pasar para que las letras sigan el camino que queremos. “A más años del ejercicio de la escritura, mejor pulido y bello el resultado”.

Dominada la escritura, también se debe aprender a dominar las ideas, todas son ideas antes de llevarlas al cuaderno o al computador. El amplio material para escribir se lo debe ir recuperando de la memoria, “la memoria es una mina infinita de ideas”, que a diferencia de la minería tradicional donde el recurso mineral es finito; en la memoria, mientras se viva, cada experiencia, libro leído, historia escuchada; nutre en cantidades gigantescas la materia prima que luego utilizaremos.

Al ser la escritura una forma de arte, esta necesita, al igual que todas las artes, de la musa inspiradora; por eso, mientras esta llega, “es justo que la misma nos encuentre trabajando”; “Uno nunca sabe cuando la inspiración nos puede poseer”.

Como lo habrán comprobado, a lo largo de la historia los textos escritos han logrado ordenar la paz, iniciar una guerra, enamorar, conmover y un sinnúmero de hechos que son lógicos y otros tantos más increíbles; “las letras, como todo en el universo, bien dirigidas son energía, energía viva que se mueve y transmuta”.           

Comentarios